domingo, 10 de julio de 2011

La razón


La naturaleza de la razón es estar inquieta día y noche, y atormentada por el pensamiento, el esfuerzo y las tentativas para comprender al Altísimo aunque Él sea inentendible.
¿Porque sucede esto? porque lo otro? ¿Que hago con esto o con lo otro?

Cuando la razón se lanza como polilla sobre la llama de la vela, se quema y queda aniquilada. Así, el hombre que no se apasiona por Dios ni se esfuerza (por alcanzarle) no es un hombre y, si éste pudiera entenderle, Él no sería Dios. La causa de esta acción es que, la polilla quemada y torturada, no puede soportar estar alejada de la llama. […]
(Rumi 1969, cap. 9; Arberry 1961, p. 47-48)


No hay comentarios:

Publicar un comentario