miércoles, 26 de mayo de 2010

Entre dos dedos

Bismillah...

Dios hizo del corazón el sitio del anhelo, para plasmar Su realidad cerca del ser humano, porque el corazón fluctúa.
Si el anhelo fuera una facultad racional, la persona podría parecer estar en un estado constante, podría elegir estar feliz o triste. Pero dado que está en el corazón, le sobreviene siempre la fluctuación. Pues el corazón está entre los dos dedos del Compasivo, por lo que su condición no es la de permanecer en un solo estado. ( Futuhat al-Makkiya II 532.30)
El corazón, como sitio del anhelo, experimenta una constante expansión y contracción, pero si el corazón esta despierto, comienza a captar la Realidad Divina a través de todos los cambios de estado; mediante la intoxicación de la expansión y la aridez de la contracción.

El corazón está siempre ocupado con algún objeto de anhelo a través del cual llega a conocer la Belleza esencial, el anhelo tras todo anhelo.
Ibn 'Arab

lunes, 17 de mayo de 2010

Una Fruta

Bismillah...

El derviche hablaba sobre aquellos temas que le preguntaban y daba su parecer , pero los demás no siempre entendían el sentido de las palabras...y preguntar "porque?"
Una vez una persona lo encaró uno de ellos una tarde. Tú nos cuentas cosas pero no nos explicas su significado...

-Pido perdón por eso. – Se disculpó el derviche – Permíteme que en señal de reparación te convide con un rico durazno.

-Gracias respondió halagado la persona

- Quisiera, para agasajarte, pelarte tu durazno yo mismo. ¿Me permites?

- Sí. Muchas gracias.

- ¿ Te gustaría que, ya que tengo en mi mano un cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?...

- Me encantaría... Pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, ...

- No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte...

- Permíteme que te lo mastique antes de dártelo..dijo el derviche.

- No por favor. ¡No me gustaría que hicieras eso! Se quejó, sorprendido la persona.

El derviche hizo una pausa y dijo:

-Si yo les explicara el sentido de cada cosa que digo... sería como darle a comer una fruta masticada

lunes, 10 de mayo de 2010

No se Comparte


Bismillah...

Oh, amante sincero! Siempre y cuando puedas ver a Dios en el hombre o la mujer que amas, estarás libre del pecado de igualar tu pareja a El. Pero si divides el amor en dos, ¡Dios te ampare!, caerás inevitablemente en ese error.
El amor de Dios es exclusivo, no se comparte.
El amor al Creador y el amor a las criaturas no pueden coexistir en el mismo corazón.
Si te atas a tus propiedades y a tu familia, alguna calamidad los atará a ellos a Dios.
Si sabes que Dios es la causa de todo, enhorabuena, ¡qué afortunado eres!
El Sheikh Muzzafer Ozak (ra) dice en su Libro La Develacion del Amor.

Sin Saber

Bismillah...

Hay dos cosas: lo bueno y aquello que debe llegar a convertirse en bueno: la realidad y la imaginación»
Nada es malo en si mismo....
Si un hombre busca la Verdad debe estar preparado para aceptarla y ser digno de poder recibirla.
En general se busca La Verdad sin saber que se busca...

viernes, 7 de mayo de 2010

El Cambio

Bismillah...

El cambio es quizás un proceso difícil de atravesar

Lo que antes era, ya no es, dejo de ser y lo nuevo lo desconozco.
Es un cambio que va de la seguridad de lo conocido a la incertidumbre de lo nuevo.
Todo cambia y esta cambiando en este segundo, hasta nosotros mismos.

Cambiamos de pareja, de profesión, de vida, de casa, y creemos que sólo por eso se produce un cambio real en nosotros.
Pero no es cierto. El único cambio real es el de las dimensiones del "yo", no el de sus contenidos.
Lo que cambia es ese YO frente a "eso nuevo"
Y de eso es de lo que dan cuenta los sufies: de que el "yo" puede cambiar.
El sufi tiene una experiencia de realidad, y toda experiencia de realidad es transformación.
Lo que revelan los sufies es que estamos inmersos en un proceso.
No descubre lo que ignoraba tras su experiencia, sino que experimenta el cambio en él mismo.
No es una experiencia de conocimiento sino de realidad.
Y uno se pregunta: "que me pasa"
La respuesta es simple "estoy cambiando" y mis reglas anteriores ya no sirven, mis respuestas automáticas ya son absurdas y poco operativas.

Poco a poco uno se libera de ambiciones, codicias, jactancias intelectuales, ciegas obediencias a usos y costumbres o temor ".
Es el abandono de lo superfluo y nada lo es más, que tu Yo, pues al centrarte en ti te alejas de Dios.
Tu Yo, no es más que una ilusión de ti mismo, un velo que oculta la verdad de Dios.
En el sufismo no hace falta renunciar al mundo para alcanzar la espiritualidad. De hecho, cuando se alcanza mayor comprension, esta solo adquiere valor si esa persona vive en la cotidianeidad de acuerdo a esa nueva realidad.