miércoles, 31 de marzo de 2010

El Corazón y el Yo


Bismillah...


El ser humano es hijo de lo que está sucediendo en este momento (dicho sufi). No aceptar lo que está sucediendo, es un error que ha veces se paga muy caro. Todo diagnóstico erróneo lleva a un tratamiento erróneo. ¿Cómo diagnosticar? desde la cabeza, desde la experiencia de otros? hay pobre de ti... El corazón del creyente no sabe “¿por qué?” y el “¿cómo?” no lo sabe; dice simplemente: “¡Sí, en verdad!” El yo en su totalidad [nafs] es rebelde y discutidor, por lo que cualquiera que desee corregirlo debe luchar con él hasta estar a salvo de su malicia. Su totalidad es mal dentro de mal, pero cuando se lo ha combatido y llega a estar en paz, se transforma enteramente en bien dentro de bien. Se torna obediente con todo lo que se le requiere acatar, por lo que ahora se le dirá: "Oh alma en paz, retorna a tu Señor, satisfecha y satisfactoria" (89:27,28). "Dios ha creado a vosotros y a lo que hacéis", "No maldigas lo que está pasando en estos momentos, pues es creación de Dios". (Hadices)

miércoles, 24 de marzo de 2010

Viajero

Bismillah

“Un buscador sabe que el sendero hacia la verdad está dentro de sí mismo.
Tú eres el viajero.
El ir caminando sucede automáticamente.
El regresar sucede a pesar de ti.
No existe ni un punto de partida ni uno de llegada, tampoco existe ningún lugar donde ir, ni un contenido dentro del recipiente. ¿Quién está ahí con Dios?
¿Qué otra cosa existe sino Dios?
¿Quién busca y quién encuentra cuando no existe nada sino Dios?".

También es cierto que los sabios del sufismo aprendieron a acceder a una más profunda sabiduría y obtuvieron una inteligencia más completa que la inteligencia del promedio de los intelectuales.
Los sufíes dicen: "El erudito que no pone en práctica lo que ha aprendido es como un burro cargado de libros. Los libros cargados por un burro no pueden transformar al animal y tampoco pueden transformar el conocimiento que está en la cabeza del erudito".

La Sospecha

Un camino espiritual aconseja refrenar la lengua y no mencionar las faltas de otros.
Si lo que buscas es alguien libre de cualquier defecto agotarías toda la Creación sin encontrar nunca un compañero, pues no hay ningún ser humano que no tenga buenas y malas cualidades, lo más que puedes esperar es que las buenas pesen más que las malas.

No es solo es aconsejable mantener silencio sino también guardar silencio en tu corazón. Esto se hace eliminando sospechas, porque las sospechas constituyen calumnias en el corazón
La sospecha se forma de dos maneras; primero, tu percepción, se apoya en algún signo externo. Esto da lugar a un movimiento necesario del pensamiento que no puede darse de lado.
En segundo lugar, está lo que surge de tu prejuicio contra alguien. Todo acto puede tomarse en un buen o mal sentido . Esto te impulsa a la peor interpretación.

lunes, 22 de marzo de 2010

Su Voluntad



Todo y todos seguimos Su Voluntad Divina Una piedra no puede sino caer. La fuerza de la gravedad es una expresión de la Voluntad Divina en el plano físico, que la piedra obedece de forma absoluta, de modo que en este sentido es “musulmana”, es decir sometida a Su Voluntad. La Voluntad del Creador es la que se expresa en lo que el pensamiento occidental llama “leyes de la naturaleza”, y todo el universo es sometido a Su Voluntad, excepto el ser humano, el cual, a causa del libre albedrío que ha recibido en depósito, puede negarse a someterse a Su Voluntad. Un árbol crece y no puede sino crecer. El fuego arde sin poder evitarlo. Un peral siempre tiene que dar peras. Un tigre siempre tiene que ser un tigre y un águila un águila. El perro dira siempre guau y el gato miau. Sólo el ser humano puede ser feroz como un tigre, majestuoso como un águila o un león, arrastrarse como un gusano, o decir una cosa y sentir otra. Sólo el ser humano puede dejar de ser sometido a Su Voluntad. Quien es conciente entonces? Aquel que se da cuenta y acepta su completa sumisión a la Voluntad Divina, que se manifiesta tan claramente como las “Leyes de la Naturaleza.”

martes, 16 de marzo de 2010

Me gusta?

Bismillah

A lo largo del camino uno lucha segundo tras segundo con muchas cosas internas, algunas cosas nos disgustan, y pocas nos agradan.
No es cuestión de que me guste o no me guste, dijo el sufi. De que me guste una cosa o no me guste otra. Se trata de aceptar lo que sucede en el momento y estar contento porque es lo que Dios quiere. Sea una u otra. Por eso es por lo que los sufíes no piden nada. Pedir algo es poner el propio deseo sobre el deseo de Dios. Es cuestionar la sabiduría de Dios. "Muchas plegarias son pérdida y destrucción" escribe Rumi en el Masnawi, "y Dios en su benevolencia las ignora".

Los seres humanos dan gracias a Dios cuando les suceden cosas "buenas". Los sufíes también lo hacen. Pero los sufíes dan gracias a Dios por las cosas malas tanto como por las cosas buenas. Un sufí está agradecido en cada momento porque cada momento es un don de Dios y el sufí es el hijo del momento.
Esto es abandonarse a la voluntad de Dios. "Si en cada momento pudieras aceptar lo que sucede -dijo el Maestro- estarías por fin en la Senda".

Distorsión de la Realidad


El hombre común cree que el conocimiento de lo Real se encuentra en la lectura o asistiendo a algún seminario. Confía en sus propiedades intelectuales.

El conocimiento real sólo está al alcance del Hombre Consciente y el hombre imperfecto está impedido para alcanzarlo en razón a su propia imperfección.

El sufí considera que el hombre "común", con sus imperfecciones, sufre una enfermedad que hace que su percepción y su discernimiento sean constantemente erróneos. Por tanto, la gente ordinaria distorsiona su concepción de la Realidad, debido a su misma imperfección, e inconscientemente se extravía.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Los sufíes



Los sufíes son llamados muchas veces "los locos de amor", porque proceden – y cuando hablo de la verdad hablo de Allah – como un enamorado loco, que deja todo por su amor y que incluso corre el peligro de morir por su amor.

Este camino es transitado por los locos de amor por la verdad, que no transan con nada que no sea la verdad y que rechazan en su corazón lo que no tenga el sabor o el perfume de la verdad, de acuerdo a lo que cada uno de nosotros pueda percibir. Nadie más que el enamorado puede saber de lo que estamos hablando, o como dice Rumi: es una enfermedad y agrega Maulana que cuando uno quiere definirlo es como un burro que se va empantanando en un lodazal.

Este amor produce inquietud, dolor, temor. Aquellos que están en búsqueda del amor, en busca de Allah , no buscan el paraíso ni le temen al infierno, buscan el amor. El amor está más allá de todos los paraísos y de todos los infiernos. Rabbia el Adawiya (as) decía "quememos todos los paraísos y aneguemos todos los infiernos". No sabemos que es la verdad ni lo que nos mueve hacia ella, no sabemos definirla, no sabemos que es, pero estamos enamorados de la verdad.

En este camino de Tariká, se deben cumplir algunas condiciones mínimas: se debe tener un guía humano, un preceptor, un mentor, alguien que esté también locamente enamorado de la verdad y que por Gracia de Allah, sepa algo inexplicable, difícil de transmitir y que sus guiados no saben.

Este guía espiritual debe estar ligado a la religión del Profeta Muhammad (saws) y a su din y debe haber recibido permiso de otro maestro que lo haya religado a una sílsila que se remonte al Profeta, y que por ello, tenga permiso para guiar.

En todos los casos, se parte de la Shariá, la gran puerta de entrada, porque así como el guía debe estar ligado a la religión del Profeta, los derviches también deben estar ligados a la misma religión. La Misericordia de Allah es tan grande e insondable que no excluye los demás caminos, no excluye ni a los cristianos, ni a los judíos, ni a los budistas, no excluye a nadie que tenga ese secreto amor por la verdad. En realidad, ningún ser humano está excluido de la Misericordia de Allah.

Un cuerpo,ego y espiritu


El Sufismo no es “esoterismo” ni “ocultismo”, como tampoco es una “secta secreta”, ni “masonería”; al contrario, es una sabiduría profunda y clarificadora que da respuestas sencillas a la espiritualidad del hombre en la vida cotidiana. El Sufismo es el corazón del Islam, su raíz es el Corán y los dichos, Sunnah del Profeta Muhammad (s.a.w.s).

En el Sufismo existe la tríada: cuerpo (jism), ego (nafs) y espíritu (ruh). Se considera que la enfermedad física es debida a los conflictos psicoemocionales. En última instancia, toda enfermedad es debida a que el espíritu está velado u oculto por los conflictos del ego. En el Sufismo, el origen de la neurosis y la psicosis se plantea como una “etiología múltiple”.

El hombre es un ser multideterminado. Está condicionado por lo genético, por la educación que recibió de las últimas siete generaciones anteriores a él (psicogenealogía); también está condicionado por lo económico, político, social, educacional, psicológico, relacional y espiritual. Esta urdimbre determina el “modo de ser en el mundo”, o lo que es igual, el modo de hacer las transacciones con la existencia, Din.

Estos elementos tienen capacidad para formar o deformar al ser humano. Cada uno es como una moneda con dos caras: un lado tiene la salud y el otro la enfermedad, y, cuando dañan al ser humano, pueden hacerlo, a veces, de un modo irreversible. Ese daño en el hombre puede observarse en su historia biográfica psicoemocional, en su cuerpo, en su mente y en el velamiento de su espíritu.

En el Sufismo, el nivel más grande de cura se da cuando se reconoce la idea de Unidad, es decir, cuando se acepta la existencia de un único Dios, Allah, porque toda la manifestación gira en torno a Él. El Sufismo es conocimiento práctico en acción. Los discursos intelectuales o lecturas sin práctica son pura locura. El Sufismo es terapéutico por el hecho de seguir las reglas o estrategias diseñadas en la Vía Sufi, porque gracias a ellas, se logra el desmantelamiento de los velos que cubren el espíritu. Esos velos son los aspectos negativos del carácter. Como dijo el Profeta Muhammad (s.a.w.s): “No he venido sino para mejorar vuestro carácter (ajlak)”. También es saludable frecuentar la compañía de los sufíes y aceptar la guía de un maestro (Shayj). El recuerdo deAllah (dhikr), es la mayor cura.



martes, 9 de marzo de 2010

El Hipócrita



Un hipócrita puede permanecer en ese estado de conciencia durante más de 40 años sin poder modificar su actitud. Un campeón de la verdad tiene 40 experiencias de transformación en un solo día.

El Hipócrita esta totalmente envuelto en su bajos egos, sus pasiones, sus naturales inclinaciones, sus propios demonios y su interés en las cosas del mundo
. Esta comprometido a su servicio por lo que no puede tomarse un respiro. Es incapaz de contradecir al mundo y se cuida de no decepcionar a sus criaturas. Su único interés oscila entre la comida, la bebida, las relaciones sexuales, la acumulación de bienes materiales y en verdad no le interesa de que manera se acerca y logra conseguirlas.
Cultiva su cuerpo físico y atiende sus asuntos mundanales, permite que su corazón y su religión se desaproveche. Trata una y otra vez de complacer a sus criaturas pero ofende al Señor de la Verdad.
Mientras más tiempo dure su hipocresía mas negro se volverá su corazón y mas insensible se vuelve a un consejo espiritual o a una amonestación, no presta atención a nada que se le diga.

Un campeón de la Verdad, esta totalmente a disposición del Transformador de Corazones, esta inmerso en Su océano y allí se mueve con una ola abajo y con otra ola arriba, como una pluma en medio del viento, como un cuerpo en las manos del limpiador de cadáveres. Este hombre esta rendido totalmente internamente y externamente a Su Poder y esta complacido con Su Administración.
La gente del Señor come como enfermos y duerme cuando es estrictamente necesario, esperan desvanecerse antes, y casi no hablan. ¿Como podría ser de otra manera? En sus corazones existe algo que no puede ser visto por los demás.
Ellos no están atentos a nada más que Allah, están ausentes de este mundo, del más alla y de todo que no sea Allah mismo. Nada necesitan.
Si usted no es uno de ellos, esta es la gente a la que deben servir. Hazte amigos de ellos y mantén su compañía. Pon las cosas materiales a su disposición y sigue sus pasos, emula sus acciones.

Cuando uno se da cuenta que Allah usa mi lengua para informarle a usted acerca de los estados espirituales de los rectos de corazón, alguno podrá ser utilizado como canal para pasar esta información a otros. Presta atención y date cuenta. Es Allah mismo quien esta llamándote a través de esa persona, te esta invitando. 
Te esta sugiriendo dejar Su Creación atrás y seguirlo solo a El, te invita estar entre aquellos que lo recuerdan.
Quien acuda a esta invitación lo recordara tanto internamente como externamente, en forma privada como publica, de noche y de día, en momentos de bonanza y de escasez, bajo la bendición y en agonía para ser finalmente entre aquellos a los cuales Allah recuerda.

La dureza del Corazon


Suponga que Ud se da cuenta de la dureza del corazón de una persona, su mirada helada, lejanas expectativas, la avaricia y tacañería con las cosas que posee, la arrogancia actitud hacia las ordenes y prohibiciones de la Ley Sagrada y su amarga expresión de resentimiento cuando las tribulaciones vienen a su encuentro.

Si alguna vez encuentra una persona con esta descripción, tenga cuidado, pues el esta en peligro absoluto.

El centro de un corazón de este tipo no podrá sentir compasión y su ojos no se mezclaran con lagrimas de un momento de alegría, felicidad o pena porque las condiciones y características del ojo están en relación con las propiedades de la dureza del corazón.

Como puede este corazón ser otra cosa que dureza cuando solo esta lleno de deseos de cometer faltas, actos erróneos y exageradas expectativas con sensaciones de avaricia y ambición hacia aquellas personas que poseen lo que el no posee. Como puede albergar otra cosa que dureza cuando es tacaño a la hora de pagar el zakat que la Ley establece, cuando no es capaz e producir lo necesario para poder expiar sus propias culpas, cuando no es capaz de atender las necesidades de sus propios parientes cercanos, cuando no atiende sus pagos y posterga indefinidamente a sus acreedores, cuando odia dar algo extra. Estas características son evidencias y síntomas de un estado espiritual en serio desorden.

No debes entrar en argumentos con El, en referencia a Su Decreto. Debes hacer serios esfuerzos con diligencia. Sigue tu compromiso y persigue tu objetivo, no lo pierdas de vista. Debes llorar y suplicar por intersección. Debes volverte humilde , mantenerte inmutable en Su puerta. No debes correr.

Todos los asuntos están a Su disposición, El es quien nos alerta y quien nos pone en guardia. El es quien nos mantiene despiertos y nos hace dormir.

Allah lo convoco al Profeta Muhammad (swas) a través de Su llamado “ Oh tu, envuelto en tu capa, ponte de pie y amonesta” (74:1:2)

El se levantó inmediatamente y acudió a Su llamado. Esta es l amanera en que debemos acudir a la llamada de nuestro Señor. Así es como Allah despierta nuestros corazones para cumplir la obligación a la que fuimos llamados y es El quien nos equipa para ello.

Estamos dormidos?




El hombre, a la manera de un sonámbulo que súbitamente "vuelve en sí" en alguna ruta desierta, en general no puede hacerse una idea exacta de sus orígenes o de su destino. En la vida ordinaria está a merced de toda clase de influencias. Si reconoce alguna de ellas, ignora todas las otras; o si no, las considera no como influencias que pueden cambiarse, sino como cosas inevitables.

No puede evaluar cualitativamente lo que le acontece, como tampoco los medios de controlar o dirigir su actividad psicológica. Reconocerá, por ejemplo, la ambición y verá cómo parece funcionar. Irá más lejos y trazará sus orígenes aparentes. Pero no logrará jamás alcanzar, por medios ordinarios, el factor de base que domina la ambición. En consecuencia, busca un refugio detrás de conceptos que no hacen más que llamar las cosas por otro nombre y da así la impresión de que sabe lo que significan.

En ese momento la única cosa que puede decirse de la razón de ser del hombre, es que es evolutiva. El hombre posee la capacidad, y tiene el deber, de tender un puente entre él mismo y el resto de la creación. Es lo que intenta hacer en el mundo físico por medio de métodos tecnológicos y materiales. Lo mismo trata de hacer en su vida psíquica. Pero fuera de las escuelas cuya especialidad es esta enseñanza, le falta todavía el conocimiento de la forma en la que debe prepararse para tender el puente: la manera de aprender a aprender, de estabilizar su consciencia. Por lo tanto, ha perdido antes de empezar, pues con su consciencia acostumbrada a la inestabilidad, prácticamente no puede hacer nada.


El Camino exige:
1.- Un Maestro, que haya pasado por este estado anteriormente.
2.- El individuo cuya consciencia esté directamente orientada, de suerte que pueda utilizar el material que se le da.
3.- Un grupo de tales personas.


Acerca de Ganarse la Vida y el Sustento

Si te olvidas de la verdad y no la aplicas en tu vida abandonarás el camino tarde y temprano, porque olvidar la verdad demuestra falta de confianza en Allah y falta de la paz que trae consigo la satisfacción con la suerte que le ha tocado a uno mismo. Confianza en Allah demuestra tu conocimiento de que tu eres incapaz de hacer algo por ti mismo y de que sabes muy poco. Por ello eres humilde y cuentas con El, el Todopoderoso y Conocedor de Todo. Eso te dará paz en el corazón.

La parte dañina de tu ego quizás te diga: “Entonces quédate sentado donde estás y deja que El te alimente”. Pensar de este modo es ilícito. Témelo porque es un pecado. No escuches a tu ego, a pesar de que te tengas que ocupar de sus necesidades.

En esta vida tendrás que estar con otros que te empujan al igual que tu ego te empuja y habrá gente poderosa entre ellos. Intenta estar con aquellos que conoces, porque en esta vida es difícil saber quien es un forastero y quien un nativo. No te quedes en ningún sitio. Sigue moviéndote. No intentes conocer a nadie ni dejes que nadie te conozca. Cuando encuentres a alguien insinúa que está cerca de ti o merodea alrededor tuyo y te trae cosas, tu ego dirá: “Es Allah quien ha hecho que esa persona se de cuenta de tu necesidad y le ha puesto esta generosidad en el corazón”. No aceptes lo que te traiga. Si aceptaste algo, devuélvelo, porque aquella persona te había estado observando e intentó comprarte satisfaciendo las necesidades de tu ego, no tus necesidades verdaderas. Esto no es sustento procedente de Allah. Aunque estés a punto de morir, no aceptes ese tipo de regalo.

Si te traen algo inesperado e indeseado, obsérvate a ti mismo detenidamente -¿Qué es lo que tienes y lo que te falta?. Si no sientes presión o incomodidad al aceptarlo y si es lícito, toma lo mínimo que te haga falta y devuelve el resto. De todos modos, no te quedes más en aquel sitio. Si resulta que el que te haya traído el regalo es de entre los ricos y poderosos y que insiste en que te quedes, vete. Si te indica lugares de adoración donde podrías ir en países donde el tiene contactos e influencia, no hace falta que lo rechaces.

Todos estos ejercicios reforzarán la verdad en ti. Y que sepas: Si no sigues este consejo te estarás tiranizando a ti mismo.

No escuches lo que diga el “Sufi” ocioso que está sentado, no hace nada y dice: “Mi Señor me basta”, porque está sufriendo todo lo que yo te acabo de prevenir. No seas ocioso, porque el sustento mejor y más lícito es el que viene de Allah y es el que te ganas con tus propias manos.