jueves, 25 de mayo de 2017

lunes, 22 de mayo de 2017

Si el jinete está enfermo...


"Nuestras ideas y pensamientos afectan a nuestro cuerpo. 
Si comparamos el cuerpo con un caballo, los pensamientos y el espíritu son como el jinete. Si el caballo está enfermo, un buen jinete, puede igualmente dirigir su caballo y llegar a su destino. Pero si el jinete está enfermo y no se puede ajustar, entonces él nunca va a poder llegar a su destino aunque el caballo sea una fina bestia. Por lo que, si hacen su intención antes de su adoración para llegar a tener el consentimiento de Allah y cumplir con la Sunnah de Rasulullah (saws), Allah hará los actos de adoración más fáciles para ti..."

Sheikh Tuğrul Efendi




jueves, 18 de mayo de 2017

Por la senda del amor, apartando todos los velos



La senda del amor se recorre apartando todos los velos, uno a uno, orientándose hacia lo único absolutamente real, y es necesario reconocer y desenmascarar los impulsos. La afirmación del tawhid, es decir, de la unidad y unicidad de Dios, supone la búsqueda de la unificación, y, para ello, es preciso un ascetismo que insiste en la interiorización: el desapego, la renuncia, el conocimiento descarnado de sí mismo; es hacer verdadero en uno mismo el hadiz atribuido al Profeta Muhammad, paz y bendiciones sobre él: “morid antes de morir”. No obstante, esta muerte es un verdadero renacer, desnudamiento de todo lo accesorio, sin elementos doloristas, porque, como dice Kalabadhi: “se quema quien sufre el fuego, pero quien es fuego, ¿cómo se quemará?” 

Y así la describe Al ‘Attar, como fuego: «Velada con el velo de la sinceridad, ardiendo con el fuego del amor y el deseo, sedienta de la Proximidad, perdida en la unión con Dios [ … ] ésa fue Rabi’a».

Rabi’a transforma la ascesis en camino, apartando todos los obstáculos. No encuentra a Dios como «en el fondo de sí misma»: dentro de sí encuentra la carencia, la necesidad, lo que le falta. Esa carencia, conocida y reconocida con lucidez, se convierte en su riqueza mayor, en anhelo, en un deseo que nada tiene que ver con los deseos -en plural- mundanos, despojándose de todo lo que no sea Dios. Pues incluso el deseo de Dios, se acaba convirtiendo en velo.
Sobre ello volverá Rabi’a repetidas veces en los dichos: «Tú tienes un deseo -escuchará en una ocasión- y Yo tengo un deseo, pero Mi deseo y tu deseo no pueden convivir en un solo corazón», y en el «Canto de los dos amores» dibujará de manera precisa el lugar que ocupa el amor de deseo en el camino, distinguiéndolo del amor puro:

Te amo con dos amores,
un amor hecho de deseo
y el otro, el digno de Ti.
El amor hecho de deseo me hace recordarte a cada instante,
despojándome de todo lo que no eres Tú.
El amor digno de Ti,
aparta de mis ojos los velos para verTe.

Referencia: "Rabi`a Al `Adawiyya, Dichos y canciones de una mística sufí”

lunes, 15 de mayo de 2017

¿Cuántas veces al día recuerdas agradecer?


…‘La devoción es necesaria’ Tu problema es que no crees en Dios. Todavía piensas que puedes hacer. Si supieras lo que yo sé, entonces orarías, pero la plegaria de la que te hablo está más allá de las formas. ¿Dónde están tu amor y tu gratitud? ¿Cuántas veces al día recuerdas agradecer?
Dependemos completamente de Dios y es a El a quien debemos agradecer. Mientras
 no sientas gratitud estarás separado de Dios. 

Has olvidado la plegaria porque has olvidado tu dependencia de El; la plegaria se ha tornado una mera repetición de palabras. Eso no es plegaria. Yo hablo de la plegaria del corazón, un estado en que la vida misma se hace plegaria. Deberías alabarlo al levantarte por la mañana y, antes de dormirte, deberías agradecer todo lo que te ha sido dado. Puede aparecer como una espina que pisas, para despertarte. Puede aparecer como suave viento, o como lluvia. Se presente como se presente, traiga lo que traiga, es necesario agradecer y reconocer a Dios en cada aparición; alabanza y gratitud son las dos manos de la plegaria.'

Un gran sufí dijo una vez: "Haz de Dios una realidad y El hará de ti la verdad." Comienza ya, esta misma noche, a tratar de comprender el significado de esto. ¿No deseas ver a Dios cara a cara?"



Fragmento de "La última barrera, un viaje sufí" de Field Rashad